PANTER BIOBACTER web abril 2020
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • LinkedIn
  • Compartir:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Google+
  • Compartir en LinkedIn

Tenía otros títulos, pero al final me decanté por este. Plasmar en una frase o en dos palabras lo que quieres explicar, a veces no es fácil. Uno era "Vendes o goleas". Otro "Gestionas ventas o clientes" y el último "Vendes o ayudas a comprar". Nuevo artículo de nuestro colaborador el Comercial Errante.

Hace años un Director de Ventas, aunque a él no le gustaban las etiquetas, me decía que se sorprendía cómo actuaba al llegar a casa de un cliente. Y es que no me gusta avasallar a la gente. Llegaba, me plantaba en un sitio, observaba y esperaba a que fuera el cliente quien se dirigiera a mi, todo eso tras el preceptivo buenos días. Y es que, en casa extraña, el anfitrión es el que da la palabra.

A lo largo de una vida profesional te toca conocer a muchos Directores Comerciales, Jefes de Ventas, Area Managers, Técnicos Comerciales, de todos y todas he aprendido algo, soy de los que le gusta aprender de todos y que le encanta aportar. Sin embargo, en esa misma larga vida profesional, los clientes casi siempre han sido los mismos y llegar hasta el punto de que te prohíban entrar en su casa, debe ser un fracaso como comercial, pues algunos hay.

De seguro que hay muchos motivos, uno es ir de delantero centro y goleador nato. Esa práctica que al principio hace felices a algunas fábricas, pero que a largo plazo te dejará fuera de la casa de los clientes. Y es que a mí me gusta más ayudar a vender que vender en sí.

Y cómo se sale a vender. Siendo sincero, buen profesional, conociendo el producto y a tu cliente. Y más aún, conocer su mercado para recomendar correctamente lo que debe comprar. Casi nunca representé a la empresa que vendía los productos más baratos de su gama. El precio casi nunca debería ser importante, si toca defender por precio un artículo, estás muerto. Siempre habrá alguien más barato que tú. Por fastidiar, por necesidad o por pensar que así todo el mercado será suyo, algo imposible.

Salir a vender es provocar a tu cliente para que forme a sus vendedores, pero no únicamente en tu marca, siempre habrá alguien que no la quiera, sino en que sepan argumentar correctamente y recomendar lo más adecuado. Siempre acabará entendiendo que vender tu marca, le garantizará la tranquilidad del trabajo bien hecho.

Salir a vender es acompañar a sus vendedores en visitas técnicas y sobre todo no esconderse cuando algo salió mal y dar la cara en aquella industria que se quejó por algo.

Salir a vender es dar ideas de cómo exponer el producto. De cómo mejorar el aparador, así en este no entre tu producto.

Salir a vender es invertir todo un día en casa de nuestro cliente junto al Técnico Comercial, Area Manager, Jefe de Ventas o Director Comercial, para que aquel expositor esté bien montado, adecuado al espacio que dispone, a su presupuesto y a su mercado.

Salir a vender es conocer lo que se hace en otras partes del mundo, que hacen otros sectores y saber adaptarlo al tuyo. Es estar al día con las tecnologías, que ahora toca más que nunca aprovechar. Es pararse en la tienda en un rincón mientras te esperas a que te atiendan, a escuchar a sus clientes. Es escuchar a tu cliente. Lo demás, es salir a marcar goles.

Finalmente, os recomiendo un buen libro de Isabel Allende "Más allá del invierno". Porque después del invierno siempre llega la primavera y después de una tormenta el sol.

  • Compartir:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Google+
  • Compartir en LinkedIn