PANTER BIOBACTER web abril 2020
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La pregunta del millón, la que llevamos haciéndonos todos estos días, todas estas semanas, ¿cuándo vamos a salir?,¿cuándo vamos a poder volver a la mal llamada normalidad? Esa idea, esa cuestión, que ni tan siquiera los que han de tomar esa difícil y complicada decisión saben, llena de incertidumbres y de riesgos, es la que todos deseamos su respuesta.

Creo que no ha habido nunca en la historia una fecha, una cuestión tan deseada por todos y con difícil respuesta y ejecución. Pero creo que he podido encontrar alguna similitud buscando entre esas grandísimas películas del cine. Hoy os traigo un gigantesco filme. Por su contenido histórico, por el inacabable reparto. Posiblemente ninguna otra ocasión de filmar una historia en el cine, ha podido reunir hasta hoy tantas figuras de primer nivel. La lista es larguísima. Me refiero a “El día más largo”.

Basada en el libro de Cornelius Ryan The Longest Day, que narra el día D del desembarco de Normandía el 6 de junio de 1944. Hacía falta varios directores para llevar a buen puerto este proyecto. El filme fue dirigido por Ken Annakin (exteriores británicos), Andrew Marton (exteriores americanos), Gerd Oswald (escenas de los paracaidistas), Bernhard Wicki (escenas alemanas) y Darryl F. Zanuck.

Decenas de asesores militares ayudaron a la producción del filme para dar un mayor realismo y credibilidad a las escenas. Es una de las película de acción y guerra más reales de todos los tiempos.  Algunos de sus protagonistas son leyendas del Hollywood: John Wayne, Henry Fonda, Robert Mitchum, Sean Connery, Curd Jürgens, Richard Burton, Peter Lawford, Rod Steiger, Irina Demick, Gert Fröbe, y un largo etc.

Narra, La batalla de Normandía, llamada en clave Operación Overlord. Fue la operación militar conjunta más grande, efectuada por los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Dio comienzo el 6 de junio de 1944, más conocido como el Día D, con el desembarco de Normandía, un asalto aerotransportado llevado a cabo por mil doscientas aeronaves precedió al desembarco anfibio, que involucró a cinco mil barcos. El 6 de junio, ciento sesenta mil soldados cruzaron el canal de la Mancha de Inglaterra a Francia y hacia finales de agosto las tropas aliadas en suelo francés eran más de tres millones. Se trata de una operación que comenzó a prepararse el mayo del 1943.

Fue la decisión más difícil y complicada de la II Guerra Mundial, Por su complejidad, por cientos de problemas, por su logística, por la cantidad pérdidas de vidas humanas que iba a comportar. Y es que el enemigo era fuerte y se sentía seguro en sus posiciones. Todo ello requirió de grandes decisiones, de que grandes estadistas tomasen el pulso de la contienda y fuesen los líderes de sus respectivos ejércitos para conducirlos a la victoria. De hecho Dwight David «Ike» Eisenhower, General de las tropas de EE.UU, acabo siendo el 34º Presidente de su país.
Algo que por desgracia hoy en día echamos en falta, en esta crisis. Necesitamos estadistas, lideres con visión de futuro y sentido de estado, pero tenemos por desgracias poseedores de sillones de color encarnado otorgados por extrañas alianzas.

La película narra todos estos hechos, con una cruda realidad, siendo fiel a las duras batallas, a las bajas y la visión de ambos bandos. Fue una decisión difícil, no falta de costes para ambos bandos. Nos cuentan las maniobras previas de distracción, los planes, la gran complejidad de todo el operativo. Del alto coste de bajas, la campaña se cobró más de 225.000 personas.

Por ello, como esa guerra, como en esas pequeñas batallas que ganamos día a día, necesitamos saber esa mágica fecha. Ese Dia D, que todos tenemos en nuestra menta. Sabemos que la llegada a esa playa va a estar llena de obstáculos, sin descanso, hemos de seguir avanzando, hemos de poder sortear los disparos de la adversidad de los nuevos contagios. Tenemos que crear nuestra coraza, nuestros guantes, nuestros desinfectantes, nuestras mascarillas, son ahora nuestras armas, ya no llevamos fusiles de asalto, ni granadas. Ahora, nos toca luchar por cada centímetro de nueva realidad. Ahora todos somos soldados, esperando a saltar de las lanchas que los barcos nos han dejado.

Tenemos las ilusiones, los miedos, los nervios a flor de piel. Tenemos la cantimplora llena de esencia de vida renovada. Hemos recuperado sentimientos perdidos, recuerdos extraviados, canciones del pasado que nos han narrado que tiempos pasados posiblemente siempre fueron mejores. Pero ahora, el enemigo es invisible, no está en una montaña lanzando fuego por un cañón. Ahora, la vida es y será diferente, no hay vuelta atrás, cuando saltes desde la lancha a la fría agua, no podrás mirar a tu espalda, porque otro soldado te empuja hacia adelante.

Esta en la línea de salida, en tu espalda la mochila de las necesidades, de las facturas, de los amigos que puede que hayas perdido, del miedo a un nuevo contagio, todo ello, pesa, mucho, pero es la única forma de que no olvides lo que nos ha dado un zarpazo a una falsa realidad.

Hoy, eres un soldado del anonimato, pero con un valor incalculable. Hoy debes saber que ya solo hay una dirección y hay que saltar hacia adelante.

Vuelve a tu puesto, sea donde sea, da lo mejor de ti, reforma tu negocio, mira las cosas con ideas nuevas, enfocado a las nuevas necesidades. Si eres de los del paracaídas y te toca visitar a tus clientes, piensa antes de tu último salto que ya nada es igual, que lo aprendido antes es viejo y que ahora el futuro es infinito, no temas.

Si ellos pudieron llegar hasta esa playa, a esa montaña, tomar ese puente, con el elevado coste que supuso para todos, tú has de poder.  Tu día D esta próximo, estás preparado. No hay vuelta atrás y te quedarás sin avanzar en el agua, está muy fría.

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