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La Asociación Madrileña de Cerrajeros analiza los efectos negativos de la pandemia, mientras el Gremio de Cerrajeros de Cataluña estima que el 80% de las cerraduras están obsoletas. La cuarentena afectó al mercado, pero el final de la crisis sanitaria podría ser una oportunidad.

En junio de 2020, la Asociación Madrileña de Cerrajeros (ASMACE) afirmó: “El final del Estado de Alarma deja bastantes daños colaterales en la cerrajería”. Los casi 100 días en los que la población estuvo confinada, sumados a los fallecimientos por coronavirus, tuvieron consecuencias colaterales de carácter económico y social que, sin duda, afectaron al sector.

Las conclusiones de ASMACE vienen del estudio de UCES sobre el impacto económico de la crisis del coronavirus. La Unión de Cerrajeros de Seguridad observó caídas de hasta el 75% en la facturación. Al ser un mercado en el que la gran mayoría de empresas son pequeñas con entre 1 y 5 trabajadores, casi el 89% sufrieron el golpe de la crisis provocada por la pandemia.

Durante el parón en la actividad, casi un 40% de las cerrajerías madrileñas se acogieron a los ERTEs que estableció el Gobierno, un 23% optó por los préstamos ICO, mientras una cuarta parte no adoptó ninguna medida. Las conclusiones del sector sobre las ayudas del Ejecutivo fueron bastante negativas: dos de cada tres cerrajeros consideraron que se deberían haber dado más ayudas directas a PYMES y autónomos, así como una mayor ampliación de la suspensión de las obligaciones tributarias. Cuando se levantó el Estado de Alarma, ASMACE advirtió: “Sin lugar a dudas, las pérdidas ocasionadas en estos noventa días no se recuperarán hasta 2021”.

Ahora bien, al igual que la pandemia irrumpió para paralizarlo todo con efectos muy negativos para la cerrajería, también cambió la manera en la que los usuarios conciben sus puertas y cerraduras. ASMACE desarrolló, pensando en ese último hecho, un artículo para tratar el cambio en los sistemas de seguridad en la era pospandemia.  

Cuando se reabrieron las tiendas en mayo de 2022, las pérdidas de los negocios de cerrajería remontaron ligeramente. Desde la asociación madrileña apuntaron algunas tendencias nuevas que venían con el cambio en los hábitos de la población: la tecnología como complemento de la desinfección, las cerraduras inteligentes o las nuevas demandas en el sector inmobiliario tras la cuarentena son algunos factores que afectan directamente a la cerrajería y que podrían ser una oportunidad.

LA CERRAJERÍA EN LA ERA POST COVID

El COVID-19 creó la necesidad de mantener limpias y desinfectadas las puertas, las cerraduras y las llaves, ya que son los elementos que más tocamos al salir y entrar a la calle. De hecho, se dio un paso más allá, y el miedo al contacto físico en los accesos hizo que muchas empresas instalar soluciones como las cerraduras inteligentes.

Las smart locks ya llevan en el mercado unos años y no se asentaban en los hogares españoles por la reticencia a la tecnología en el ámbito de la seguridad. En nuestro país, sigue arraigada la idea de que la llave física es mucho más eficaz. Sin embargo, la pandemia hizo que se contemplaran opciones para evitar el contacto directo con las puertas. Así, las cerraduras vinculadas vía bluetooth mediante aplicaciones en el teléfono móvil empezaron a ser una opción, pues permiten abrir las puertas de oficinas y casas evitando tocar continuamente llaves, picaportes o pomos. Por otro lado, el confinamiento hizo que aumentara la intención de reformar los hogares e incluso muchas personas empezaron a barajar la idea de adquirir nuevas casas más amplias y alejadas de las grandes ciudades. Lo profesionales del sector inmobiliario observaron un importante repunte en la demanda de viviendas lejos del centro de la capital y un aumento en la búsqueda de hogares unifamiliares con jardín o pisos con amplias terrazas.

Las dos variables, afirma ASMACE, tanto en las medidas de seguridad hacia sistemas tecnológicos, como en un incremento en el cambio de vivienda, pueden animar al sector de la cerrajería, que siempre está disponible para los usuarios que necesitan asesoramiento sobre el cambio de cerradura más apropiado.

A los dos factores anteriores se suma otro que también podría ser una oportunidad para el sector. El Gremi de Serrallers de Catalunya estimó en febrero de este año que el 80% de las cerraduras están obsoletas.

El gremio catalán afirma que existe cierta preocupación entre los profesionales de la cerrajería, ya que ocho de cada diez hogares están desprotegidos por tener cerraduras obsoletas. Hoy en día, los delincuentes han modernizado sus sistemas para abrir puertas, siendo capaces de forzarlas en segundos sin dejar rastro. Por eso, es importante tener cerraduras modernas: “Una cerradura con más de una década de antigüedad tiene muchas posibilidades de ser vulnerable en los últimos sistemas de intrusión”, remarcan los profesionales del Gremi de Serrallers. Esto, sumado a la ausencia de vigilancia, deja la puerta abierta a los llamados “robos limpios”, aquellos en los que la intrusión se perpetra abriendo la puerta principal como si tuvieran la clave.

HABLAMOS CON DISMAUR SOBRE LA ACTUALIDAD DEL SECTOR
Dismaur es una empresa de cerrajeros especialistas en seguridad en Alicante. Conscientes de lo importante que es tener siempre suministro, disponen de distribuidores en Alicante, Barcelona, Valencia y Madrid, para contar con el material de trabajo en 24 horas, 48 como máximo. Canal Ferretero ha podido hablar con ellos para comprender mejor el momento actual del sector.

Como cerrajeros especialistas en seguridad, ¿en qué aspectos habéis notado las consecuencias de la crisis vivida a raíz de la pandemia de COVID-19?

A decir verdad, en Dismaur nunca imaginamos que tal cosa pasaría, pero pasó. A consecuencia de la crisis vivida con el COVID-19 hemos notado cómo ha afectado económicamente y la gente se refrena más o sopesa más el hecho de invertir en la seguridad. Sí es verdad que la seguridad siempre ha existido, pero después de esto, hemos visto cómo ha pasado de ser una prevención, a esperar actuar en el momento del robo o problema en la puerta.

La cantidad de trabajo que realizamos los cerrajeros disminuyó durante la pandemia y, tiempo después, poco a poco ha ido mejorando, dependiendo de las noticias sobre el coronavirus.

Tenéis distribuidores en Alicante, Barcelona, Valencia y Madrid. ¿Cuáles son los productos que más necesitáis para llevar a cabo vuestros servicios?

Los productos varían dependiendo de la provincia, y los que más se han consumido han sido cilindros de seguridad, como, por ejemplo, cilindros de seguridad (TESA, EVVA, KESO, ISEO, MUL-T-LOCK, CISA, M&C, FICHET, AMIG o CLV), cerrojos de seguridad (FAC, SAG, AMIG), cerraduras de seguridad (DIERRE, TESA, AZBE o EZCURRA FICHET) y cerraduras para local (SERRALLER)

Estas son las marcas que más se han consumido y las que más hemos necesitado para realizar cambios y llevar a cabo los servicios.

Ahora que se aproximan las vacaciones de verano y muchos ciudadanos dejan sus casas solas, ¿cuáles son las recomendaciones de Dismaur para prevenir robos?

La mayor recomendación que puedo decir, que además no se escucha mucho, es aumentar los elementos disuasorios para evitar el robo. Esto se lleva a cabo con cilindros de alta seguridad, cartel de aviso de alarma, escudos que eviten que puedan actuar en el cilindro o cerradura, o añadir cerraduras complementarias como un cerrojo. No hace falta tener todo lo nombrado anteriormente, simplemente utilizar los elementos que más se adapten para decirle al ladrón "lo que vas a hacer tiene muchos inconvenientes".

¿Está afectando la subida de los precios al sector de la cerrajería?

Sin duda, todas las cerraduras están fabricadas con metal, acero y aluminio, dejando de lado el precio del combustible que utilizan los transportes para llevar los productos a su distribuidor o almacén. Si nos paramos a pensar, las materias primas han subido increíblemente, y la gasolina también. Esto nos lleva a que, mínimo, el aumento del precio de las cerraduras es de un 15 - 20%. También nos afecta a nosotros directamente, ya que necesitamos desplazarnos al domicilio y para ello consumimos combustible.

NUEVOS TIEMPOS PARA EL SECTOR DE LA CERRAJERÍA

Este año 2022 ha supuesto un cambio en la hoja de ruta de la Unión de Cerrajeros de Seguridad (UCES). El 17 de enero, la federación nombraba a José Luis García de Vicuña nuevo presidente, quien anunció que “se inicia una nueva etapa en UCES en la que vamos a centrarnos en dar el mejor servicio al ciudadano adaptado a las nuevas realidades digitales”. En marzo de este año, además, la Unión se reunía con la Federación de Asociaciones de España en Cerrajería y Seguridad, comenzando una nueva andadura conjunta para buscar proyectos comunes y lograr la unificación del colectivo de cerrajeros de nuestro país.

Uno de los proyectos más importantes que UCES está desarrollando en la actualidad es el Plan Renove, una propuesta que inició hace cuatro años y por la que aún espera una respuesta de las administraciones nacionales. La iniciativa pide la puesta en marcha de los planes de renovación y equipamientos obsoletos en cuanto a las exigencias de seguridad para los usuarios, un plan con el que aseguran reducir el 30-40% de los robos en España. Para llevarlo a cabo, es necesaria la colaboración con administraciones y entidades públicas y privadas. El Plan Renove es de especial relevancia, pues los robos en hogares españoles crecieron un 4,3% en 2021, con un total de 75.501 robos con violencia. Reivindicando la necesidad de una respuesta gubernamental, UCES recuerda lo mimo que el Gremi de Serrallers: el 80% de las cerraduras de nuestro país están obsoletas, lo que pone en gran riesgo la seguridad de los hogares.

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