PANTER VITA ECO
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Hay películas que muestran cómo ser mejores, cómo superarse; que transmiten un mensaje para que reflexiones y puedas esforzarte. Hoy tenemos un filme, especial, ‘Un lugar para soñar’, dirigida en 2011 por Cameron Crowe.

Un lugar para soñar narra la historia real de Benjamín Mee, un hombre viudo que todavía experimenta el dolor de la perdida de su joven esposa. Pese a todo, intenta seguir adelante con sus dos hijos, buscando un motivo para su vida y los suyos. Siempre ha sido un gran amante de la naturaleza, que además ama los retos difíciles, cosa que su padre le ha inculcado desde niño. Por ese motivo intenta cambiar totalmente la vida de todos. Aunque parezca una locura, compra un zoo. Sí, un zoo. Lleno de animales, de trabajadores, de problemas, de cientos de cosas que arreglar, de miles de retos que superar cada mañana.

Ha de saber lidiar con un grupo de trabajadores desmotivados, con cientos de normativas que ni conocía, que ha de poder cumplir o le cerrarán ese maravilloso parque. Ha de superarse a sí mismo, unir a todos, sacar lo mejor de ellos. La película es muy tierna, sensible, nos narra hechos reales de cómo se consigue salvar ese zoo, a los animales y a sí mismo. Se salvan de la rutina, de no tener ambición, de no tener metas que cumplir, de no saber hasta dónde pueden llegar a ser uno solo pero, a la vez, mucho mejores cuando todos juntos trabajan juntos por un objetivo.

Hay que cuidar cientos de animales, darles de comer, cuidar sus jaulas y sus espacios. No hay dinero, pero hay ganas, hay ilusión, hay un proyecto, hay algo que los une y los hace remar en el mismo sentido, los hace saber parte de un proyecto más grande, más unido, más real. No son solo ideas de laboratorio de marketing, son realidades del día a día.

Cuántas veces nos habremos encontrado vacíos, sin una guía, sin una vela que seguir en nuestro negocio, donde no sabemos que hay que decirle a la gente que convive con nosotros cuando los miramos a los ojos.

Hay que saber qué propósito hay cuando levantas la persiana de tu negocio. Es algo que no es solo tuyo, que es de todo el equipo, de los clientes, del barrio al que perteneces. Es algo que viene cada día para sumar, por que en muchas ocasiones, sino quédate en casa, si tus palabras no pueden aportar nada, nada útil, mejor que les regales tu vació silencio falto de contenido.

Solo en ocasiones necesitas 25 segundos de valor, como le dice siempre el padre a nuestro protagonista. Él siempre recuerda esto. Es entonces cuando al pasar por un café reúne todo su valor para entrar y hablarle a esa chica, que por ese valor sería su esposa. Necesitas esos 25 segundos para entrar en la tienda de un cliente que no te compra, para atender a un cliente complicado y ganar una venta, y posiblemente un nuevo adepto a tu tienda. Necesitas esos 25 segundos para decirle a tu jefe que eso así no está bien, que se puede hacer mejor. No es ser un loco, es creer en ti, es creer en que se pueden conseguir las cosas si crees en ellas.

Hay cientos de animales, que comen, que duermen, que enferman, que necesita cada uno una atención diferente. Eso es la venta. Cada cliente es diferente, necesita una cosa distinta aunque sea el mismo. Las circunstancias cambian, los momentos son diferentes, las necesidades son cambiantes. Por ello, o sabes adaptarte, o tu zoo irá mermando. Los animales irán enfermando y muriendo. Solo de ti depende ser el director de ese zoo, ser quien necesitan.

Cada momento, te marcará lo que realmente necesites ser con ellos. Por eso, o eres alguien cambiante, alguien que sepa liderar el proyecto, el equipo, saber sacar su mejor lado, o no triunfarás. Todos los problemas, la competencia, el vete a saber tú, te van a comer por todos lados. Cree en tus fuerzas, en tus proyectos, transmítelos a todos los que forman parte de tu mundo, de tu universo, para que tu zoo sea el mejor, que todos quieran visitar el que sea el que todos intenten imitar. Si no, tu negocio no será este. Será una mala atracción de feria.

Redacción: Bricolador Enmascarado.

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