Panter Summer
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Nuevo artículo de opinión de nuestro colaborador Diego Luis Martin. El mundo digital y los negocios digitales están básicamente centrados en la toma de decisiones de una manera “científica” basada en datos. Como indica el título, en esta ocasión, vamos a hablar de datos, y de a donde llevan esos datos.

El año pasado el 70% de los millennials usuarios de YouTube, buscaron algo nuevo que aprender en la plataforma. ¿Los millennials? Muchas veces nos centramos en los clientes que tenemos, pero nos olvidamos de los que vendrán y sobre todo de lo que quieren, ¿y qué es lo que quieren? saber. Y justamente, en función de esto, del saber del interés del consumidor, como debemos orientar nuestro contenido en las redes sociales. Nota: no hay que olvidar que además de ir ‘en busca del saber’, también hay clientes que buscan inspiración decorativa.

El 78% de los consumidores ha buscado en google antes de ir a una tienda un distribuidor o una marca. Y el 82% de los clientes consultan el teléfono móvil durante el proceso de la compra. Webs, redes sociales,… toda la información a su disposición, antes, durante y después, del proceso de compra.

Ya comentamos en un artículo anterior, ¿quiénes somos? ¿Qué vendemos?, si la mayor fuente de información de nuestros clientes está en la red, ¿dónde comunicamos a los clientes todas las preguntas que nos hicimos?… vuelve la red.

En Estados Unidos el 79% de los clientes, buscan alternativas al producto que están viendo en la tienda física con el móvil. Por tanto, el cliente tiene en sus manos un catálogo infinito y acceso al nivel de precios de toda la competencia.

Por tanto, es la hora de preguntarse, ¿qué valor añadido aportan las tiendas físicas?

El cliente, quiere cada vez comprar productos y servicios con la mayor comodidad posible, al precio más bajo disponible, pero con la misma calidad. El aumento de Internet como una plataforma para comprar exacerba esta fuerza. Las personas pueden comparar instantáneamente los precios de un proveedor a otro, lo que tiende a empujarlos al precio más bajo posible. Y aún más allá de la comparación de precios: basta con ir a Amazon.com, donde tienes la garantía de un precio excelente (si no el más bajo) y una mayor conveniencia: un clic, boom, listo, ¡tú compra se dirige a tu casa!

¿Cómo sacamos partido a esto? ¿Qué tenemos que aportar al cliente para que este siga acercándose a las tiendas? Experiencia real.

Y es que la segunda gran fuerza es el cambio a la economía de la experiencia. Los bienes y servicios ya no son suficientes, la gente desea cada vez más experiencias, eventos memorables que involucran a cada individuo de una manera inherentemente personal. Este cambio es fundamental en la estructura de la economía, en el surgimiento de parques temáticos, restaurantes temáticos, hoteles boutique y, por supuesto, tiendas minoristas experimentales, donde hay cafeterías, tiendas pop-up, salas de exposición, muros de escalada, estudios de yoga y un sin número de otras experiencias para involucrar a los clientes.

Sorprendentemente, son los fabricantes los que están haciendo la mayoría de estas innovaciones, ¡No los minoristas! Todas las notas anteriores, han sido extraídas de Google y YouTube.

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