Panter septiembre 2018
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Nuevo artículo, por nuestro colaborador, El Bricolador Enmascarado. Como en la película de Stanley Kramer de 1967, ‘adivina quién viene a cenar esta noche’, protagonizada por Spencer Tracy, Sídney Poitier, Katherine Hepburn y Katherine Houghton. Toda una revolución en esos años, el reparto era increíble, unas verdaderas estrellas de la pantalla, pues en muchas ocasiones el pobre ferretero tiene esa sensación de no saber quién le va a venir a visitar, si se le va a quedar la cara del gran Spencer Tracy.

No nos engañemos, por mucho que nos podamos quejar desde el lado de las ventas, el profesional de ferretería ha de soportar a una muy variada fauna de todo tipo, de todas las formas y de alguna que otra vez de no grata sorpresa.

Vamos aquí a poder describir con ciertos detalles algunos de los tipos que visitan en nuestro sector.
‘Lo llevo todo barato’, es aquel vendedor que solo sabe vender por el mero hecho de llevarlo todo más barato que nadie, que todo es más barato, perdón, ya lo dije no… pues es que no tiene más argumento que ese, ser el más barato. Nada de tema de servicio, de calidad, de producto. El problema es cuando aparece “Soy el más barato de todos”. Es en entonces cuando se le borra del mapa sin echarlo demasiado de menos.

No menos pintoresco es el ‘lo mío es lo mejor el resto es una porquería’. Gran argumento de venta, hablar, hablar, hablar, tan mal como sea posible de toda la competencia, sin importar en aumentar las desventajas de los demás, siendo muy generoso en todo el género de adjetivos descalificantes de los otros. Pero ni cinco minutos en invertir para hablar de lo bueno que puede ser todo su catálogo. No hay argumentos que soporten, dado que al final, tanto despotricar del contrario, lo deja fuera de toda cordura a él mismo. Por desgracia hay bastantes de estos dos tipos.

También está ‘el vendedor de leche, yogures y derivados’. Es aquel vendedor que asoma la cabeza, ve que hay un montón de clientes y algún que otro vendedor y hace esa gran pregunta, llena de técnicas de ventas: “¿Te hace falta algo o vuelvo la próxima semana?” o “¿Te pongo lo de siempre, un par de cajas de…?”. Gran técnica, gran precisión, gran amplitud de gama. Es un crack, lo hace a la perfección, eso sí, hace 20 visitas al día.

No menos peculiar el ‘no estaba’, le dice al jefe. Es aquel señor de maletín, que tiene la facultad de pasar por las tiendas de sus clientes siempre que el dueño del establecimiento, que le suele caer fatal, no está, para argumentar que no pudo hacer más pedido por no poder coincidir con él. Lo malo es cuando su jefe le dice: ¿llamaste antes? La respuesta: no.  Hay que planificar la visita, conocer a tu cliente, saber cómo has de mejorar, etc.

No menos especial es el ‘lo tengo en el coche’. Una forma muy especial de vender, cuando los catálogos, tarifas, y promociones los llevan en la maletera del coche. Muy apropiado el lugar para fomentar las ventas. “Total si el cliente ya sabe lo que llevo”, “Pero si hace falta voy a buscarlo, que son cinco minutos”… si con la tienda llena, con el dueño de la tienda agobiado. Qué buena forma de vender, ¿entonces de las muestras y de las novedades ya ni hablamos no?

‘Especial, especial, es el club de fans’, me explico, señor que dice que se dedica a vender, pero que solo visita a aquellos clientes que le caen bien, con lo que va tomar café, que son de su agrado. Los otros es que son especiales, antipáticos, no se enteran… vamos, visito a mis fans, al resto ni hablar. ¿Subir ventas o cubrir zonas? ¡Eso ni pensarlo!

El más odiado, ‘El desmemoriado’, vamos aquel al que acompañas a visitar a un cliente importante, tras 20 minutos en el coche dice que se ha perdido, que el GPS no funciona, que esa calle está en obras, que esa calle cambio de sentido, vamos que se ha perdido, que cuando llegas a la tienda el Sr. Pepe ni sabe quién es ese vendedor, que hace más de 6 meses que no lo visita y quiere parecer que son colegas de toda la vida. No me la pegas “ni con cola”.

‘El ese no es mi trabajo’, aquel vendedor que iba para Director de Ventas o algo superior, que pasa por el lineal, expositor de su marca, que ve todo mal puesto, que no es capaz de perder tres segundos poniendo bien las cosas, que en definitiva es para que sus productos vendan más y que el gane más, pero “ese no es mi trabajo, a mí no me pagan para eso, eso es cosa del ferretero”, incapaz de ayudar, de aportar nada.

‘El jeta’, ese personaje que no le importa nada. Es aquel que cuando llega a la tienda quiere ser el centro del universo, no hay consumidor o compañero de profesión que le importe. Se salta la cola, -“Mírate esto que voy fatal de tiempo”. Respuesta del Ferretero -“es que estoy atendiendo”- “pero si son 5 minutos, y mirando al compañero de profesión, - “¿no te importa no? es que tengo el coche en doble fila”. Resultado, se cuela, vende en 1 hora, y es el más querido por todos los de su zona.

El ‘te apunto lo que vea’, pues mucho cuidado, ya que algunos parecen que ven doble. Si, doble. Si hace falta una caja, pues dos, si son dos pues cuatro, y tan tranquilo. Le endosa lo que le da la gana, lo que sería el doble de lo que necesita, sin necesidad, sin piedad, “ya lo venderá seguro, que total no es nada, que lo necesito para llegar a la cuota del mes, si es amigo, no se enfada”. Por ello, muchos ferreteros no dejan a otros que hagan esto, son muy peligrosos y suelen estar escondidos tras las estanterías, sin ruido, apuntando a toda prisa, no vaya a ser que le vean la copia que le dejan y salen volando.

‘Ya lo dije’, este es muy bueno, cuando le dicen “tengo un abono, o una reclamación pendiente”, pero cuando se le reclama, aparece con esta frase que funciona mucho: “Pero tú no te preocupes, que cuando pase el pedido te lo arreglan”. Eso se lo dice desde hace seis meses por desgracia.

‘El desagradable’, que dice “vas a querer alguna cosa, es que llevo diez minutos esperando”. Gran profesional, con gran afinidad con el cliente, que no tiene pelos en la lengua y no tiene ganas de esperar mucho rato para un pedido de muy poca cantidad. Por desgracia hay muchos de este tipo “tan amable”.

Continuará. La segunda parte de ‘Mira quien viene a visitarme hoy’, en el próximo número de la revista.

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