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LAVOR 2019
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Con un producto que es reconocido fuera de nuestras fronteras, el mercado español de escaleras portátiles se compone de un puñado de marcas sólidas que plantan cara a las importaciones de bajo coste con una receta que no falla: calidad, calidad y más calidad.

Hablar de escaleras portátiles en España es hablar de un sector disciplinado, a la vez motor y guardián de las normativas que regulan sus productos. Esta apuesta por la calidad y la seguridad le ha permitido labrarse un prestigio dentro y fuera de nuestras fronteras y, con el paso del tiempo, ha demostrado ser la más adecuada para dar la batalla contra las importaciones de bajo precio, permitiendo una razonable estabilidad en una oferta compuesta básicamente por marcas españolas, donde también caben algunos fabricantes europeos.

Pese a este panorama, la principal problemática del mercado de escaleras y taburetes sigue siendo el marcado irregular de las normas europeas de seguridad. Se trata de productos importados (generalmente de China, Turquía y Portugal) que aun estando marcados como EN 131 (escaleras) y EN 14183 (taburetes), incumplen estas normas con el único objetivo de abaratar su coste y llegar al mercado con precios de venta altamente competitivos, suponiendo un riesgo para la seguridad y salud de consumidores y trabajadores.

Ahora, el binomio calidad-seguridad no es la única preocupación del sector, aunque sea la que dibuje los límites de cualquier otro tipo de consideraciones. La funcionalidad, un diseño ergonómico e incluso la estética son aspectos que resultan de gran interés para los fabricantes, si bien la fiabilidad del producto sigue siendo la principal demanda de los canales de distribución, desde ferreterías hasta centros de bricolaje, grandes superficies y tiendas de menaje, los que comparten con el fabricante la responsabilidad de ofrecer una labor pedagógica constante destinada a evitar usos inadecuados del producto.

Es en el usuario particular donde se hace más patente la necesidad de esta labor formadora, dada su insuficiente preparación a la hora de adquirir una escalera. Esto lleva a que se dediquen muchos esfuerzos no sólo en definir los grupos objetivos a los que se dirige el producto, sino también en ofrecer indicaciones claras acerca de las posibles aplicaciones de cada modelo. Se trata, sin duda, de diferentes demandas que requieren una respuesta diferente.

En este contexto, a principios de este año se introdujo en el mercado europeo una revisión de los estándares de las escaleras de mano, diseñada primordialmente para regular la estabilidad y durabilidad de las escaleras e introducir la clasificación “uso” en los nuevos productos. Dentro de la nueva normativa estándar EN 131, las escaleras ahora son clasificadas como EN 131 Profesionales (para usar en el lugar de trabajo) y EN 131 No-Profesionales (para uso doméstico y bricolaje).

Eso sí, resulta desacertado pensar que este menor conocimiento del usuario particular hace disminuir las expectativas con respecto al producto. Para este usuario, la adquisición de una escalera suele ser una compra destinada a durar años o incluso décadas, lo que permite que esté dispuesto a modificar su presupuesto inicial si el cargo extra se justifica por razones de seguridad. Por su parte, el usuario profesional busca productos específicos destinados a usos específicos, pero en todos los casos mantiene sus demandas de durabilidad, robustez y mayor vida útil. Esto ha llevado a algunos fabricantes a desarrollar productos que excedan con creces los requisitos mínimos establecidos en los reglamentos y normativas vigentes.

ROLSER: INVERTIR PARA MEJORAR LOS PRECIOS
Joan Server, consejero delegado y fundador de Rolser

- ¿Cómo está el mercado de las escaleras en la actualidad? ¿Qué demanda?
Después de un tiempo de ventas estancadas por la crisis, tras la brusca caída del mercado durante los años del parón inmobiliario, poco a poco la demanda de escaleras va mejorando. En estos momentos estamos notando un cambio y una mejoría, aunque de una forma pausada, que coincide otra vez con el arranque del sector de la construcción, sector al que está muy ligado este producto. Aun así, las escaleras más vendidas siguen siendo las domésticas.
Siempre hay gente que busca un producto barato, pero generalmente la sociedad actual pide garantías de calidad. Por ello, en el campo de las escaleras nuestra meta es demostrar al cliente final que lo más importante es su calidad y, sobre todo, la seguridad. Pensamos que esta calidad sí que va siendo apreciada. Al final lo que quiere todo el mundo es tener un producto que le dure el máximo tiempo posible y poder utilizarlo sin miedo, con seguridad, y eso solo lo proporciona la calidad y sus normativas.

- ¿Cómo se defienden del producto de baja calidad?
La baja calidad en este producto se paga, ya que es muy fácil tener accidentes graves; si solo eres capaz de ofrecer precio a costa de una baja calidad estás perdido. No hay defensa posible.

- ¿Se puede hablar de un nuevo escenario para los fabricantes?
Aun no, pero sí que la tendencia va a ser la de productos homologados que den la máxima seguridad al consumidor. La obligación que tenemos los fabricantes serios es de cumplir las normativas europeas de seguridad. Esto provoca que haya pocos cambios funcionales y estéticos, al tenerse siempre que adaptar a las especificaciones que exigen estas normas. En nuestro caso fabricamos todos nuestros productos utilizando siempre la maquinaria más moderna y automatizada, adaptada a los nuevos requerimientos del mercado. En Rolser somos de las pocas empresas que pueden hablar de fabricación, desarrollo de productos, etc., en España, pero, aunque resulte más caro, permite avalar la calidad y seguridad de los productos.

- ¿Cuáles son sus principales desafíos?
Mantener una calidad constante e innovar con nuevos productos, mejor adaptados a las necesidades domesticas e industriales.
Desafortunadamente la tendencia de este producto es a mejorar precios, que no está mal, pero sacrificando calidades mínimas y poniendo en riesgo la seguridad del usuario. En este contexto es difícil la innovación, puesto que cualquier cambio implicaría un valor añadido que no sería aceptado por el sector. Por eso, nuestro empeño en mejorar los precios de estos productos nos ha llevado a invertir en modernas maquinarias y en la mejora de nuestros procesos productivos, lo que permite una relación calidad-precio muy interesante. Esta es una buena fórmula para hacer frente a las ventas estancadas. No obstante, nos hemos permitido hacer algunos cambios estéticos, fundamentalmente en el acabado, imagen y colorido, como se demuestra en nuestras referencias de escaleras y taburetes con colores mediterráneos.

- ¿Qué aporta Rolser al mercado de las escaleras?
Nuestra ventaja es la reputación de una marca que durante años ha mantenido sus homologaciones y su alto nivel cualitativo, incluso a costa de renunciar a la tentación de ofertas con otros estándares de calidad.
El primer valor que destacaría es nuestro ‘Made in Spain’: Fabricamos todos nuestros productos en Pedreguer-Alicante, por lo que aportamos valor a nuestro país creando mano de obra y riqueza para nuestro entorno. En segundo lugar, al ser fabricantes y no importadores, podemos ofrecer las garantías de calidad que exige la sociedad actual.
Disponemos de una completa gama de escaleras que pueden adaptarse a todo tipo de usos: domésticas, taburetes, industriales, profesionales… Además de la normativa europea EN 131, nuestras escaleras disponen de doble certificación, la GS (TÜV) y la N de AENOR (ISO 9001), lo que garantiza todo el diseño, desde su producción hasta su distribución.

¿Podemos esperar nuevos desarrollos a corto plazo?
Por su forma y usos, este producto no permite demasiadas novedades, pero sí que estamos viendo la necesidad de cambios estéticos, incluso funcionales, que se adapten mejor a los gustos actuales, como por ejemplo nuestro modelo BriColor, que sin perder su funcionalidad se fabrica con colores llamativos, pudiendo incluso formar parte de la decoración de la casa. Nuestro objetivo es seguir con una mejoría en las ventas y un cambio de tendencia, donde prevalezcan más los valores de calidad y no los de ‘a cualquier precio’, adaptando nuestros productos a los nuevos requerimientos del mercado, recurriendo a materiales de toda la vida, aumentando la comodidad, mejorando precios e intentando la mejora de nuestros procesos productivos, como es el caso de nuestra escalera UNICA en todos sus tamaños. Queremos que el resultado sea un producto con una relación calidad precio muy interesante.

SVELT: PRODUCTOS ESPECIALIZADOS Y SOLUCIONES A MEDIDA
Javier Urraburu y Carmen Álvarez, gerentes de Hispano Industrias Svelt

- ¿Cómo está el mercado de las escaleras en la actualidad? ¿Qué demanda?
Las escaleras de aluminio son un producto del que no se espera mucha rotación y, sin embargo, siempre son necesarias. Con las nuevas tecnologías el mercado de este sector evoluciona, buscando cada vez más la especialización de las herramientas de las que van a disponer los profesionales. Por eso, las gamas de producto en cuanto a escaleras son cada vez más completas y específicas.
Por lo general, lo más demandado es un producto versátil, resistente y seguro. Los distribuidores quieren ofrecer a sus profesionales una herramienta fiable y con ello fidelizar clientes. Debajo de toda esta relación subyace un producto de calidad, como son las escaleras Svelt. Si el producto no ofrece una buena relación calidad-precio, los clientes terminan migrando en busca de otro distribuidor que les pueda ofrecer mejores alternativas. Por eso Svelt busca siempre proteger a sus distribuidores, ofreciendo un producto que pueda apoyar esa relación de confianza que empieza por la propia marca y llega hasta el usuario final.

- ¿Cómo se defienden del producto de baja calidad?
Al ser la calidad la base de toda esta relación de confianza, los productos de baja calidad no son competencia para un mercado en el que imperan las normativas, la seguridad y el buen hacer, por muy bajos que sean los precios. Los distribuidores tienen que mirar por el bien de los clientes finales, y estos -al tratarse de un producto cuya durabilidad y seguridad son de las premisas más importantes- le suelen dar mayor importancia a la calidad que al precio.

- ¿Se puede hablar de un nuevo escenario para los fabricantes? ¿Cuáles son sus principales desafíos?
Se puede hablar de un nuevo escenario en el que la información está a la mano de todos, como consecuencia de las nuevas tecnologías y el desarrollo de los canales informativos. Es importante exponer las cualidades de los productos de manera clara, sencilla y directa. Para eso, tanto la marca como el distribuidor han de ser empáticos y ponerse en la piel del cliente, comprendiendo su lenguaje y, por supuesto, sus necesidades específicas.
De la misma manera, es imprescindible darse cuenta de que es mucho más fácil ser medidos y comparados, por lo que se vuelve muy importante fijarse en la competencia y compararse con ellos. El desafío para todas las marcas es seguir en la mente del consumidor, ser capaz de estar en todas partes, en todos los marketplaces, en todas las ferias y en todas las revistas. Sin embargo, hay que diferenciar entre estar y destacar. Y para destacar siempre va a ser importante ofrecer un producto bueno.

- ¿Qué aporta Svelt al mercado de las escaleras?
La ventaja de Svelt frente a otras marcas es la amplia variedad de productos especializados con los que cuenta, así como su capacidad de adaptarse a las necesidades del cliente. Desde el principio se da un trato personalizado, cuya pretensión final es entenderle y ofrecerle lo que necesita, de la manera más ajustada posible. De no existir en el catálogo el producto que necesita, Svelt cuenta con un departamento de fabricación especial que diseña y desarrolla una solución a medida.

¿Podemos esperar nuevos desarrollos a corto plazo?
Svelt trata de ofrecer nuevas alternativas, más completas, específicas o complejas, orientadas a mejorar la experiencia del cliente y a facilitar su trabajo y su seguridad en el entorno laboral, por lo que siempre se prevén novedades en sus productos y en el desarrollo de estos.

AFESPO Y LA IMPORTANCIA DE LA NORMATIVA

Tan importante resulta dentro del sector el tema de la normativa que la Asociación Española de Fabricantes de Escaleras Portátiles (AFESPO), nació precisamente por la necesidad de homologar su normativa con la de los principales países europeos, teniendo vocación de representar, de forma unitaria, a todas las empresas del sector.

De esta manera, la AFESPO es una entidad que se declara “firmemente comprometida en la lucha por conseguir escaleras y taburetes cada vez más seguros, resistentes y duraderos”, y por ello, a través de la colaboración de la Asociación con el laboratorio AIDIMA, se realizan ensayos periódicos sobre escaleras y taburetes que se sospechan dolosos.

Con este espíritu la AFESPO lideró en 2011 la constitución de la Federación Europea de Fabricantes de Escaleras (European Ladder Federation - ELF), tras una reunión mantenida en Colonia por los representantes de las principales asociaciones con el objetivo de buscar solución a los problemas comunes que enfrentan los fabricantes. Inicialmente formada por España, Alemania, Francia, Holanda, Inglaterra, Italia y Suecia, la entidad estableció como sus primeros objetivos el garantizar la seguridad de los usuarios, combatir la competencia desleal en la entrada de productos a Europa, incrementar la presencia de fabricantes en las comisiones europeas y evitar las constantes modificaciones de los productos.

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