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ManoMano y Bricoydeco dan las claves para amueblar la terraza o el jardín aprovechando muebles viejos y gastando muy poco dinero. El DIY o el “hazlo tú mismo” está muy de moda, pero además esta tendencia supone ahorrar y contribuir a la conservación del medioambiente

Los muebles reciclados son la solución idónea si estás buscando renovar el mobiliario del jardín o terraza, pero no quieres invertir mucho dinero. Además, no solo contribuirán a que puedas disfrutar del buen tiempo, sino también a ser más respetuoso con el planeta al generar menos residuos. Para tener tu propio mobiliario reciclado puedes inspirarte en las siguientes ideas y consejos que facilitan ManoMano.es, el portal online especializado en bricolaje y jardinería, y Mª Luz Santander, creadora de Bricoydeco.com.

Amueblar tu jardín con palets
Sin duda los palets se han convertido en un clásico a la hora de amueblar una terraza o jardín. Su principal ventaja es que se pueden obtener fácilmente y son económicos. Aunque también es cierto que están fabricados con madera de baja calidad. En ocasiones, presentan un estado deteriorado, sin embargo para muchas personas forma parte de su particular encanto.
- Con un par de palets uno encima de otro, un tercero de respaldo y unos mullidos cojines se consigue hacer un sofá.
- Atornillar unas ruedas a un palet y colocar un sobre de vidrio o metacrilato para transformarlo en mesa de jardín.
- Realizar un jardín vertical colocando un palet en esta posición y unos soportes de los que colgar las macetas.
- Atornillar un palet a una pared para organizar nuestras herramientas de jardín. Tan solo es necesario fijar los soportes adecuados para que todo esté a mano y ordenado.

Otra opción consiste en desmontar el palet para aprovechar sus tablillas. De esta forma es posible realizar prácticamente todo tipo de mobiliario de terraza jardín, pero con la particularidad de que no parecerá que lo hayas hecho con palets. Algunos ejemplos podrían ser una silla plegable, un baúl que también se puede utilizar como asiento o un enrollador de manguera.

Practica upcycling en tu terraza
El upcycling o “supra-reciclaje” consiste en convertir un objeto usado en otro mejorado y con un uso diferente al inicial. Supone un reto de creatividad e ingenio y, desde el punto de vista medioambiental, el upcycling cumple con dos de las tres “erres” ecológicas: reducir el consumo y reutilizar objetos prolongando su vida útil y proporcionándoles un valor añadido.

A la hora de practicar el upcycling en tu terraza o jardín, se debe tener en cuenta que el mobiliario, al estar en el exterior, se expone a un desgaste superior que el mobiliario de interior. En muchas ocasiones, la clave para no invertir mucho dinero está en recuperar y reacondicionar lo que ya tienes en vez de renovarlo.

Si los muebles son de hierro o metal y se han oxidado o se ha levantado la pintura con el paso del tiempo, para recuperarlos se deben seguir los siguientes pasos:

- Eliminar el óxido frotando con un cepillo de púas metálicas o un estropajo de aluminio. Si solo se ha levantado la pintura, bastará con lijar la superficie con una lija de grano medio.
- Limpiar los restos de grasa, polvo y suciedad pasando un paño húmedo.
- Aplicar minio, un esmalte antióxido o una imprimación de zinc para proteger el metal de la corrosión.
- Pintar con una pintura de exterior hasta cubrir totalmente la superficie.
Siguiendo estos consejos y con un mantenimiento adecuado, tus muebles de terraza de metal volverán a lucir como nuevos por mucho tiempo.

Por otra parte, si tus muebles son de madera y se ven deslucidos, te recomendados seguir los siguientes pasos:
- Aplicar un decapante que no dañe la madera para retirar la pintura o barniz con ayuda de una espátula.
- Lijar en el sentido de la veta con una lija de grano medio y finalizar con una de grano fino.
- Eliminar el polvillo con un trapo de algodón humedecido y dejar secar al aire, evitando que la madera esté en contacto directo con el sol, ya que los cambios bruscos de temperatura y humedad podrían dañarla e incluso agrietarla.
- Comprobar que no haya hongos o insectos. Si así fuera habría que aplicar un producto que contenga insecticidas y fungicidas.
- Aplicar un producto de acabado (pintura, barniz, lasur...), en función de si prefieres un acabado más clásico, actual o vintage.

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