PANTER BIOBACTER web abril 2020
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El 64% de las peticiones registradas en habitissimo fueron para instalar un sistema de calefacción nuevo ya que la vivienda no disponía un sistema de calefacción adecuado y eficiente.

Ante la bajada de las temperaturas, en la gran mayoría de hogares ha recurrido a la calefacción, uno de los gastos de mayor peso para la economía familiar. De hecho, el primer día de encendido de la calefacción suele marcar un antes y un después en todos los hogares, acompañado de cierto temor por la factura que vendrá. Y es que, el gasto energético de las viviendas ha crecido a un ritmo cinco veces superior al aumento de la población en los últimos veinte años. No disponer de la calefacción adecuada y eficiente, puede hacer mucho daño en los bolsillos españoles.

En lo que llevamos de año en la plataforma habitissimo se han registrado 21.500 peticiones a nivel estatal para la instalación o mantenimiento de calefacción. Si comparamos estas peticiones con las del año anterior podemos observar cómo ha crecido un 21%. De peticiones podemos comprobar cómo el 54% son para la instalación de un sistema de calefacción nuevo y un 46% es para el mantenimiento de los diferentes sistemas. Así, podemos afirmar que la mayoría de españoles no disponían de un sistema calefacción eficiente y por ello cada años son más los que instalan un nuevo sistema de calefacción más adecuado a su vivienda.

La calefacción es imprescindible para lidiar con las bajas temperaturas, pero sin embargo, no todas las viviendas necesitan el mismo sistema. Para que la instalación sea lo más eficaz posible primero se debe calcular la potencia necesaria para conseguir una temperatura de adecuada que deberá realizar el técnico, después para elegir un el mejor sistema habrá que tener en cuenta la dificultad y coste de la instalación, “se debe tener en cuenta qué modificaciones habrá que hacer en la vivienda asociadas al nuevo sistema y su coste, pero también si la inversión inicial resultará rentable a largo plazo”, afirma Habitissimo. Por otro lado, debe valorarse el confort térmico, ya que existen sistemas que proporcionan un confort mayor al repartir más uniformemente el calor que otros. Y el costes de mantenimiento del sistema a medio/ largo plazo.

Por eso elegir un sistema adecuado es fundamental si se quiere ahorrar. Uno de los puntos a tener en cuenta es la climatología. Debemos tener en cuenta que la temperatura puede variar mucho de un sitio a otro, haciendo que las necesidades de climatización sean diferentes. En las zonas de interior, por ejemplo, los inviernos suelen ser fríos y secos, con una gran diferencia de temperaturas, por lo que hay que plantear la posibilidad de hacer una instalación con un sistema de calor constante, como serían los sistemas de calefacción por gas. En zonas costeras del sur las calderas de pellets son la instalación perfecta para pasar los meses más fríos. En zonas cálidas, un sistema de calor puntual con radiadores eléctricos puede ser suficiente para los meses de invierno. Por otra parte, el número de baños o las necesidades de cada habitante marcará el tipo de calefacción a elegir. Si es una familia numerosa, la caldera de gas natural suele ser la mejor opción para aquellas mañanas en las que es una odisea conseguir un hueco en el baño.

Otro punto a tener en cuenta es el tipo de vivienda. Si se reside en una vivienda en un edificio unifamiliar, no habrá problema alguno en elegir el tipo de calefacción. En cambio, si se trata de una comunidad de vecinos, es importante informarse de la instalación de la que dispone el edificio a fin de poder adaptar la calefacción de la vivienda a la misma. Por ejemplo, las comunidades de las zonas más frías disponen de sistemas de calefacción central con gasóleo o de instalaciones de gas natural individualizadas.

El último factor a tener en cuenta es el gasto económico. El gas natural es la opción más barata para calentar la casa frente a la calefacción eléctrica, que puede ser hasta cinco veces más cara. Por ejemplo, para un espacio de 90 m² con gas natural se gastaría anualmente hasta 950€, mientras que tener calefacción eléctrica supondría un gasto que partiría mínimo de los 2.200€ al año, según los datos de habitissimo.

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