Panter Summer
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Tanto el sector del material eléctrico como el de la iluminación han cerrado 2017 con cifras de crecimiento. Mientras que el primero celebra su mayor alza en la última década, un 9,8%, el segundo elevó sus ventas un 4,2% el pasado año. Por su parte, las perspectivas para 2018 siguen invitando al optimismo.

Embarcado en un innegable proceso de recuperación, el mercado español del material eléctrico vivió en 2014 un punto de inflexión que dio paso a dos años de crecimiento, dejando atrás el ciclo de crisis registrado en los ejercicios anteriores. Y si bien 2016 trajo un ligero retroceso en las cifras (una falta de dinamismo que responde a razones más bien coyunturales), en 2017 las ventas en el mercado nacional del sector de material eléctrico han crecido “un notable 9,8%”, según datos de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME).

Las explicaciones las podemos encontrar, a juicio de AFME, en la buena marcha de la economía española, reforzada por la mejoría en EEUU, Asia y el resto de Europa. Los positivos comportamientos de la construcción, la rehabilitación y la inversión en bienes de equipo son algunos de los factores concretos que han ayudado a cerrar 2017 con el mayor crecimiento de la última década, ayudando a conseguir “que casi alcanzáramos los dos dígitos de crecimiento”.

Y todo parece apuntar a que 2018 no se va a quedar atrás. La Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico prevé repetir un nivel de crecimiento que permita seguir recuperando las cifras de actividad del sector. “Eso sí, confiando que el entorno, tanto nacional como internacional, se mantenga lo más estable que sea posible a nivel político”, matizan.

El reinado del led
SI ponemos la mirada en el mercado de la iluminación, resulta innegable que el LED ha marcado un antes y un después en su mercado. Presentado hace algunos años como “la gran revolución en el mundo de las bombillas”, ha logrado vencer los recelos iniciales, en gran parte relacionados con su elevado coste, haciendo posible en la actualidad una eficacia luminosa que hace pocos años sólo estaba al alcance de unos pocos. Y además con un cada vez más bajo consumo de energía, un factor clave en un mercado que prioriza el ahorro energético por sobre otros elementos.

A la hora de hablar de cifras, el sector español de iluminación y alumbrado elevó sus ventas un 4,2% el pasado año hasta alcanzar unos ingresos de 1.362 M€, según datos aportados por la patronal ANFALUM, Asociación Española de Fabricantes de Iluminación. Para la Asociación, las principales claves de este crecimiento han sido el aumento de las exportaciones, que se han incrementado un 7,1% hasta los 500 M€, así como el avance de la iluminación LED, que ya representa el 61% de la tecnología empleada en los equipos de alumbrado. La cifra supone cuatro puntos porcentuales más que las reflejadas en el último informe de Alimarket Construcción sobre el mercado español de iluminación LED en 2016.

Por otra parte, la comparativa de precios de los modelos de bombillas LED más demandados por el mercado en los últimos seis ejercicios muestran bajadas de precios de entre el 30% y el 90%. Para Ulises Augusto Diez, CEO de Barcelona LED, “el consumidor tiene que dejar de percibir que esta tecnología es cara: existen muchos modelos LED por menos de 1€ con prestaciones mucho mejores que las incandescentes o halógenas que aún se venden por ese precio”.

¿Pero cómo ha sido este proceso? Desde que en 2009 comenzaran a aprobarse las primeras directivas europeas destinadas a retirar paulatinamente del mercado las bombillas incandescentes, se sucedieron diversas disposiciones para  fomentar la implantación de la tecnología LED por su alta eficiencia energética y durabilidad.  Estas medidas ayudaron a difundir el conocimiento de su menor consumo, pero a la vez se instauró la percepción social de que este tipo de bombillas tenían un alto coste. Sin embargo, el continuo abaratamiento de las luminarias LED en los últimos años las ha situado ya en precios similares a los modelos incandescentes… y con un rendimiento mucho más eficiente.

Barcelona LED ha realizado una comparativa simple de los precios de sus modelos de luminarias LED más vendidos desde su apertura en 2011 y el promedio de bajada ha sido de un 60%.  “Los modelos que más han bajado de precio han sido las bombillas A60 esféricas, las dicroicas o también llamadas “ojos de buey” y los Tubos LED. Además se espera que en los próximos años otros productos de gama profesional continúen bajando su precio” explica Diez. 

Ahorro después de la compra
Tal como señalábamos en el apartado anterior, hasta que se ha producido este abaratamiento, la idea más aceptada era que la iluminación LED suponía un desembolso muy alto y que debía ser considerado como una inversión que se recuperaba a largo plazo gracias a su bajo consumo, a su larga vida útil (pueden llegar a 50.000 horas) y al menor coste en sustituciones y mantenimiento. Los consumidores comenzaron a cambiar las bombillas incandescentes y halógenas que se fundían en sus hogares o centros de trabajo por nuevas luces LED en aquellos puntos con un consumo alto, o muy alto, porque su amortización era más rápida. Sin embargo, un importante número de ellos aún mantiene las viejas bombillas allí donde no se necesita mucha iluminación y éstas tienen un escaso número de horas de encendido ya que ven demasiado lejano el día en el que podrían amortizar esa inversión.

Para Ulises Diez, se trata de una decisión equivocada: “Comprar una luz incandescente o halógena hoy en día no tiene ningún sentido, ni tan siquiera es inteligente seguir sin cambiar las viejas.  Ya no son más caras y existen soluciones LED que se adaptan a todas las necesidades de sustitución: incandescentes, halógenas, fluorescentes o cualquier otro tipo. Incluso para zonas donde apenas se usan, la colocación de una lámpara LED solo ofrece ventajas: dura más, se enciende más rápido, es más eficiente ya que no se calienta, no emite radiaciones infrarrojas ni ultravioletas, gasta menos electricidad y es más respetuosa con el medioambiente ya que requiere de menos mantenimientos o recambios”.

La iluminación como sinónimo de bienestar
Ser más o menos productivo en el trabajo depende de muchos factores, como el trato de los jefes, la motivación, los proyectos, las posibilidades de crecimiento… pero pocas veces se repara en aspectos tan importantes como son las condiciones ergonómicas  y, en especial, la iluminación del puesto de trabajo. En este sentido, una correcta iluminación en el entorno laboral “aumenta de forma exponencial el rendimiento laboral, la productividad del empleado y la satisfacción del cliente,  además  de suponer un importante ahorro energético para la compañía”. Así lo explica el director gerente del Grupo Moinsa Luis Alberto Morón, responsable del mayor proyecto europeo de iluminación llevado a cabo en tiempo récord en 96 centros de El Corte Inglés.

Unas buenas condiciones lumínicas del espacio de trabajo o de un espacio comercial son claves para determinar un aumento de la productividad de los empleados o de una subida de las ventas. Acorde a una investigación de la Universidad de Correll de Estados Unidos, estas condiciones adecuadas de la iluminación podrían repercutir hasta en un aumento productivo del 5%.

En lo que se refiere a un espacio comercial, la correcta iluminación no solo es positiva para los empleados, sino que repercute también en los clientes y en el consiguiente aumento de las ventas. Así lo afirman desde el Grupo Moinsa.

Hasta 96 centros comerciales El Corte Inglés han sustituido su antigua iluminación por una tecnología puntera de focos LED fabricada e instalada por Moinsa a medida y en tiempo récord, ya que los trabajos de fabricación, instalación y modernización se han llevado a cabo en menos de un año.

En palabras de Luis Alberto Morón, “una adecuada iluminación es básica para que no condicione de manera negativa, sino todo lo contrario, en la salud y en el bienestar de empleados y clientes. Además, en el caso del proyecto de Moinsa, también tendrá beneficios más allá de estos aspectos, ya que supondrán a medio y largo plazo un importante ahorro de energía. Por eso estamos más que satisfechos con este hito del sector que servirá para mejorar el día a día de miles de personas… y que además ayuda a respetar el medio ambiente”.

Anfalum, hoja de ruta
La hoja de ruta trazada por Anfalum, en línea con la que establece Lighting Europe y que se definió en Madrid en el año 2015, habla de conceptos que permiten ir “más allá del alumbrado” aunque manteniendo las líneas de eficiencia energética, calidad de la luz y productos con un respeto estricto a la normativa y demás reglamentaciones, tanto europeas como españolas.

Todo lo anterior supone trasladar a otros sectores la realidad de la iluminación y para ello desarrollar acciones que promuevan que el sector puede proporcionar bienestar, salud y por tanto mayor calidad de vida.

Dentro del punto de vista de las empresas de Anfalum, crear prosperidad y por tanto mayor beneficio y competitividad es una máxima perseguida por todas ellas. En consecuencia, el contacto con otras empresas de otras actividades y sectores debe suponer valor en términos no solamente económicos. Es por ello que en Anfalum se están propiciando esos contactos con sectores tales como el ocio turismo, sanidad, hoteles, etc., donde la Iluminación siempre está presente, pero añadiendo parámetros que supongan confort, bienestar y salud.

Por parte de las empresas es patente el esfuerzo que ya están realizando por evolucionar a productos de un perfil diferente, lo cual requiere inversión, tecnologías distintas e incluso el cambio en todas las áreas de la empresa.

Anfalum señala la existencia de dificultades tales como la falta de inversión, los aspectos financieros que posibilitan el crecimiento y el entorno que debería ayudar a consolidar la nueva tecnología. Esto se considera un acicate mayor para consolidar un futuro que, con todas las dificultades apuntadas, consolide la industria y por tanto sus empresas.

(Fuente: Memoria ANFALUM 2016)

Tendencias de iluminación para 2018
Las novedades que trae esta nueva temporada siguen la senda del 2017, manteniéndose una preferencia por los materiales naturales y las líneas funcionales.

El blog de Ledbox, empresa dedicada a la distribución y venta mayorista de productos de iluminación y decoración LED, identifica cuatro tendencias principales para este año:

Toques industriales: Las lámparas de aluminio y las lámparas colgantes que combinan este material con otros como la resina aportan a cualquier estancia ese toque industrial que ha marcado tendencia y que seguirá estando de moda este 2018.
La calidez de la madera: La madera jugará un papel muy importante en las tendencias en iluminación de 2018. Transmite calidez y ayuda a crear sensación de hogar como pocos materiales saben hacerlo. La veremos en lámparas colgantes, en lámparas de pie, en lámparas de mesa, e incluso en flexos.
El funcionalismo: Este 2018 se valorarán, muy especialmente, las luminarias que se encargan de hacer nuestra vida un poco más fácil. Nos referimos a la iluminación led integrada, que se cuela en nuestros armarios, en nuestros cajones, y en los recovecos de nuestra cocina para ayudarnos a iluminar y a hacer un poco más cómodas las rutinas del día a día.
Iluminación sostenible: La iluminación sostenible ha venido para quedarse y ya no podemos concebir una luminaria que marque tendencia sin ser responsable con el medio ambiente. En este escenario, las bombillas LED siguen siendo las verdaderas protagonistas, puesto que consumen hasta un 80% menos de energía y tienen una durabilidad de alrededor de 20 años, lo que supone entre seis y ocho veces más que las bombillas tradicionales.
(Fuente: https://blog.ledbox.es)

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