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LAVOR 2019
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¿Cuánto más rápido es el proceso de desplazamiento que antes? ¿Este desplazamiento está solo ligado a la tecnología? puede parecer un tema menor, para nuestro sector, pero reflexionemos que nuestra mayor cifra de negocio, se fundamenta en las viviendas nuevas o en los cambios producidos en las viviendas que existen, si disminuye la movilidad, nuestra cifra de negocio se verá afectada. Un artículo de Diego Luis Martín Ordoño.

Recientemente, he leído unas ponencias sobre el seminario The Future of Work in America, un seminario que incluyó economistas, responsables políticos y consultores, para discutir sobre el futuro la automatización y los empleos. Hubo muchas predicciones que alarmarán a los políticos y a los votantes.

Los “gurús” económicos estiman que entre 2019 y 2030, decenas de millones de puestos de trabajo o, al menos, los actuales, serán realizados por robots y redes digitales. Afortunadamente, se subraya que la digitalización creará tantos nuevos puestos de trabajo que habrá un "crecimiento positivo neto del empleo para los Estados Unidos en su conjunto hasta 2030".

Este proceso sin embargo, será desigual y lento. Personalmente considero que algunas de las cuestiones planteadas, se pueden extrapolar a nuestro país, y a nuestro sector. Por ejemplo:
- Las personas que no tengan título universitario perderán su trabajo cuatro veces más rápido que el promedio, porque este nuevo trabajo será hábil.
- Los grupos más desfavorecidos de nuestra sociedad y los trabajadores de más de 45 años, tendrán menos capacidad de adaptación, fundamentalmente por estar fuera de los flujos de formación continua.
- McKinsey cree que el crecimiento se centrará en las megaciudades, en Estados Unidos se considera que sólo 25 megaciudades y centros urbanos representarán casi dos tercios del crecimiento futuro del empleo. Extrapolando esto a nuestra economía. Solo 4 ciudades generarían este 75% del crecimiento.

Pero mientras leía estas predicciones, pensaba: nuestra era no es la primera en haber visto trabajos destruidos por la tecnología. Innovaciones como la electricidad, los ferrocarriles, el telegrama y la máquina de vapor tuvieron un efecto similar en épocas anteriores. 

Si miramos otra vez a España había una población rural muy importante. En 1900 la población urbana española solo suponía el 16% del total, en los años 60 ya suponía el 70% del total.

¿Cuánto más rápido es el proceso de desplazamiento que antes? La realidad, es que no se está acelerando este desplazamiento con consecuencias solamente ligadas a la tecnología. Es realmente difícil hacer este tipo de análisis y más en nuestro país.

Entonces ¿por qué todo el mundo está tan preocupado por la tecnología en este momento? Los participantes en el seminario ofrecieron algunas ideas:
- Tal vez necesitan a quien culpar por el auge del populismo.
- Tal vez las redes sociales y el advenimiento de las profesiones económicas y de consultoría han hecho que sea más fácil rastrear la pérdida de puestos de trabajo, cuando se perdían los trabajos agrícolas en las granjas hace un siglo, no había consultores que los cuantificaran.

Sin embargo, tal vez el culpable más probable es la movilidad laboral - o, más exactamente, la falta de ella-. Hace un siglo, los trabajadores a menudo iban a donde se podían encontrar trabajos. El mantra "¡Vete a Alemania Pepe! O el Vente p’a Madrid/Barcelona/Valencia/Bilbao" (en busca de oportunidades) definió la imagen de nuestra sociedad. Pero hoy, la movilidad geográfica se ha erosionado a niveles históricamente bajos, ¿por qué?

Un factor es probablemente el envejecimiento de la población del país, los trabajadores más jóvenes tienden a ser más móviles. Otra son las altas tasas de propiedad de la vivienda. Una tercera son las dificultades administrativas del estado de las Autonomías, que han introducido requisitos de licencia para muchos puestos de trabajo en la última década que dificultan que las personas busquen trabajo en otro lugar, montar una ferretería o una peluquería, puede ser una tarea complicada en muchas comunidades autónomas. Una cuarta cuestión es que el coste de la vida en los centros urbanos es muy alto. Por último, hay "una creciente división cultural" -o polarización- que hace que los trabajadores estén menos dispuestos a abandonar sus comunidades.

De cualquier manera, si la falta de movilidad es la razón que está creando tanto miedo y, como sospecho, alimentando el populismo, que plantea una pregunta política crucial: cuando se produce la pérdida de puestos de trabajo, ¿deberían los responsables políticos crear más puestos de trabajo en esas zonas en dificultades? ¿O hacer que sea más fácil para la gente moverse? Pocos políticos aceptarán públicamente la segunda idea. Y bajo mi punto de vista, lo mejor que puede hacer un político es no hacer nada, pero esto es simplemente una opinión.

Después de todo, generalmente son elegidos en una base política local, y casi nadie quiere desafiar el orgullo local. Pero tengo la sensación de que, a menos que la cuestión de la movilidad geográfica reciba la atención adecuada, el factor de automatización seguirá despertando el miedo político.  Llámalo, si quieres, una gran ironía de nuestra era moderna. Se suponía que el ciberespacio nos haría a todos menos moldeados por la geografía física, pero lo contrario podría ser cierto. Y si los “gurús” tienen razón sobre la automatización, este problema pronto podría empeorar aún más.

Se que parece un tema menor, para nuestro sector, pero reflexionemos que nuestra mayor cifra de negocio, se fundamenta en las viviendas nuevas o en los cambios producidos en las viviendas que existen, si disminuye la movilidad, nuestra cifra de negocio se verá afectada.

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